¡Ay mi Guatemala!

¡Ay mi Guatemala!

Mi pluma 

¡Ay mi Guatemala!

Por: Salvador Gallardo 

¡Ay mi Guatemala! Qué maltratada eres, golpeada por fenómenos naturales, enfermedades pandémicas y hasta por tus propios hijos, quienes por inconformidad, ansias de poder y mucha ambición son capaces de destruirte.

No cabe duda que sos el reflejo de Caín que por su descontento y su avaricia mató a su hermano Abel, en los inicios de la creación del hombre y que prevalece hasta ahora.

Razón tuvo Jesús cuando dijo: "¡Ay de vosotros intérpretes de la Ley! Porque cargáis a los hombres con cargas que no pueden llevar, pero vosotros ni aun con un dedo la podéis tocar". Lucas 11-46.

¡Ay mi Guatemala! Que tu nombre significa: "Tierra de muchos árboles" y que por eso te llaman el país de la eterna primavera, pero que tus generaciones malvadas te han convertido en campos de batalla.

En algunas ocasiones bañándote de sangre y en otras lastimando tus entrañas con la actitud de los corruptos, quienes en su afán de enriquecerse matan de hambre al pueblo, como el pez grande que se come al pequeño.

¡Ay mi Guatemala! gozas de ser la cabeza de la América Central, con una riqueza incalculable por la que los ambiciosos se pelean y se matan entre sí, atropellando y destrozando a tu gente laboriosa que con sudor en su frente se gana el pan de cada día.

¡Ay mi Guatemala! como me duele verte esclava de corruptos, saqueadores y grupos vandálicos, vestidos con piel de ovejas pero que en realidad son lobos rapaces que están al acecho para dar el zarpazo. 

¡Ay mi Guatemala!